En temas anteriores mezclamos la realidad con algo de ciencia-ficción hablando de los planes futuros en ciencia espacial para la realización de viajes interestelares. Todos aquellos planes son propuestas reales de viajes fuera del Sistema Solar que, al no materializarse, parecen estar más cerca de la ciencia-ficción que de proyectos que el ser humano pueda ser capaz de abordar en un futuro próximo.
En esta ocasión vamos a hablar de algo parecido. Vamos a hablar del ascensor espacial.
Y para tratar este fantástico tema, recurrimos a la colaboración de @Eurekablog, con quien ya tuvimos el placer de trabajar en el tema dedicado a los lanzadores espaciales. Desde aquí agradecemos una vez más a Daniel Marín su implicación en este proyecto:
¿¡Cómo!?, se preguntarán algunos. Pues sí, amigos, algo similar a los ascensores que tenemos en los bloques de edificios de nuestras ciudades, pero que se eleva hasta el espacio exterior. Y no crean que es una idea nueva de algún excéntrico millonario.
Esto ocurrió en 1895. Tsiolkovsky es considerado el padre de la cosmonáutica y, además de lanzar la idea de este particular ascensor, diseñó también a primera nave espacial y el primer túnel de viento ruso. A él le debemos que pudiéramos poner en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik 1, o que Yuri Gagarin se convirtiera en el primer hombre en alcanzar el espacio exterior en un cohete basado en sus estudios.
En esta ocasión vamos a hablar de algo parecido. Vamos a hablar del ascensor espacial.
Y para tratar este fantástico tema, recurrimos a la colaboración de @Eurekablog, con quien ya tuvimos el placer de trabajar en el tema dedicado a los lanzadores espaciales. Desde aquí agradecemos una vez más a Daniel Marín su implicación en este proyecto:
- Eureka: "El blog personal de Daniel Marín. Astrofísico amante de la divulgación científica y los idiomas."
- "Un ascensor espacial es un ascensor hipotético que conecta la superficie de un planeta con el espacio."
—Wikipedia
¿¡Cómo!?, se preguntarán algunos. Pues sí, amigos, algo similar a los ascensores que tenemos en los bloques de edificios de nuestras ciudades, pero que se eleva hasta el espacio exterior. Y no crean que es una idea nueva de algún excéntrico millonario.
El primero en hablar del ascensor espacial fue Konstantin Tsiolkovsky en su obra "Especulaciones sobre la Tierra y el cielo" #Espacio140
— Daniel Marín (@Eurekablog) October 28, 2013
Esto ocurrió en 1895. Tsiolkovsky es considerado el padre de la cosmonáutica y, además de lanzar la idea de este particular ascensor, diseñó también a primera nave espacial y el primer túnel de viento ruso. A él le debemos que pudiéramos poner en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik 1, o que Yuri Gagarin se convirtiera en el primer hombre en alcanzar el espacio exterior en un cohete basado en sus estudios.